miércoles, 2 de abril de 2014

Capitulo 1 - De vuelta a casa, un día más...

Una joven de cabello largo y negro, con ojos profundamente azules, corría rapidamente después de clase hacía cierto lugar... parecía otra academia, a lo igual que la suya, lo único fue, que en el pueblo donde vivían, solo había dos, donde no habitaban muchas personas, al llegar a aquella academia, quedo agotada y entro rapidamente, la gente la miraba de manera extraña, ya que llevaba un uniforme diferente y por lo tanto asimilaban que sería de la otra academia, que estaba a la otra punta del pueblo.

- Lle-llegué... viva - dijo casi sin poder respirar
- ¿p-pero que haces aqui, Ari-chan? - preguntó una joven de cabello gris, tirando para blanco, ojos marrones rojizos y expresión amable y burlona.
- ¡Venir a buscarte! ¿que si no? - respondió, un tanto enojada.
- Se cuidarme sola, Ari-chan, no se a que vino el estar tan enfadada -
- Ya sabes, siempre vengo a buscarte, salgo 10 minutos antes que tu de la academia... -
- Si, es verdad, aunque bueno, gracias por acompañarme todos los días a casa, es algo que se agradece mucho, se nota que me quieres - sonrió dfe manera burlona.
- ¡Hey no te lo tomes como una broma! ¡casi muerto de todo lo que tengo que correr para...! -
- Basta... - dijo la chica un tanto molesta - no hace falta que tengas que acompañarme a todas partes... Ari-chan... ¿por qué? - preguntó insegura.
- Y-yo solo, ya sabes, no quiero que te pase nada... te lo dije muchas veces - respondió, impaciente.
- Bueno, no importa - sonrió - gracias igualmente... Ari -

Ambas se fueron juntas a casa, tenían aproximadamente la misma edad, aunque, Ari tenía un año más que la otra chica, ya que aparte de ser algo mas decisiva y tomarse las cosas mas en serio, es una persona desordenada, pero responsable de sus actos, en cambio, la otra joven a la que siempre acompañaba, era una persona dócil y con mucha energia, la encantaba estar con Ari, y la mayoría del tiempo estaban juntas, por alguna razón, Ari siempre la acompañaba con mucha prisa a todas partes, como si pasara algo porque esta estuviera sola.

Ari se despidio con una sonrisa, al llegar a la casa de la chica, cuando entonces esta la da una mirada burlona - Ari-chan, otra cosa, antes estuviste mirandome al trasero un buen rato - rió
- ¿YO? - exclamó alarmada - ¡N-No me tomes por una...! -
- ¡que era broma! jeje... ¿por qué siempre te terminas tragando mis bromas, Ari-chan? -
- muy graciosa... - dijo con un tono sarcastico
- Bueno, bye, bye - sonrió de nuevo y cerró la puerta.
- En fin... de vuelta a casa... - dijo la joven dandose la vuelta a su casa.

Al llegar a casa, vio a sus padres en el salón, recibiendola con una sonrisa.

- Ari, ¿que tal hoy en clase? - preguntó su padre
- Bien, gracias papa... - respondió un tanto amomada
- Estas pensativa Ari, ¿es tu prima? - preguntó su madre, casi leyendola la mente.
- N-No... no es nada... bueno, ya sabes, la acompañe y tal, pero ya esta jeje - respondió
- Tu prima Yumi sabe cuidarse sola ¿sabes? - le dedujo su madre.
- Lo sé pero... -
- aquello que paso seguramente fue una coincidencia... ya sabes, todos podemos ser alguna vez intimidados por nuestros compañeros, al fin y al cabo, ya sabes como es Yumi-chan, es callada y la gente de su clase la ve como una chica muy extraña... se nota que no la conocen... - respondió con una mirada baja.
- P-Pero precisamente fue uno de los únicos días que no estuve con ella... ¿y si es la Maldición de la niña inexistente...? ¿y si su vida es demasiado...? - no terminó la frase.
- No inventes, hija, solo son leyendas para asustarte, nada más - dijo su padre.
- Sus compañeros... se rien de ella siempre y Yumi intenta fingirme felicidad... pero sé que en el fondo lo pasa mal, porque no tiene amigos en su academia... y eso que no son muchos lo que van... ya que esto es un pueblo pequeño - dedujo Ari.
- Bueno, cambiaté cariño... - respondió su madre, sin saber que mas decir.

Ari se cambió y se echo en la cama...

- Yo sé.. que no puede ser una cierta "coincidencia" exactamente... - cerro los ojos - Pero después de todo... al fin... - dijo alividada poniendose una mano en la frente - De vuelta a casa, un día más... junto Yumi-chan - respondió sonriente.

Esa misma noche, una pequeña de unos 9 años, con cabello rubio y ojos rojizos, miraba a Ari, desde la entrada de la casa de esta, entonces con mirada firme dijo:

- Cuando la Maldición haga efecto... ¿... el Karma.... o mejor dicho, la misma Maldición... te podría llegar a salvar...? - dijo con una sonrisa y mirada ioncente yendose a paso lento.

Ari, notó que alguien, la observó en ese momento, como si hubiera sabido que esa niña o alguien, hablaba precisamente de ella y Yumi.

Continuará...


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